El Pacto Industrial Limpio tiene por objeto garantizar que la UE sea un lugar atractivo para la fabricación, incluidas las industrias con un uso intensivo de energía, y promover las tecnologías limpias y los nuevos modelos de negocio circulares con el fin de cumplir los ambiciosos objetivos de Europa en materia de descarbonización, neutralidad climática y preservación de la biodiversidad. Se centra principalmente en la descarbonización competitiva de la industria de la UE y en la producción de tecnologías limpias en la UE. Esto requiere, en particular, un aumento considerable de la electrificación de los sistemas energéticos de la UE y de todos los sectores de uso final de la economía europea (ya sea directamente o mediante tecnologías intermedias habilitadoras).
Resultado esperado:
Se espera que las propuestas contribuyan a todos los resultados esperados siguientes:
• Reforzar la competitividad, la sostenibilidad (incluida la biodiversidad) y la resiliencia de una solución tecnológica limpia e innovadora, demostrando claramente la capacidad de, de manera significativa:
o aumentar su tasa de uso circular de materiales, sobre la base de un punto de referencia sólido y realista;
o reducir el coste nivelado de la energía (LCOE) suministrada a los usuarios finales, incluidos, cuando proceda, los costes de producción, distribución y almacenamiento, sobre la base de un punto de referencia sólido y realista y teniendo en cuenta diferentes escenarios geográficos; y
o contribuir al liderazgo industrial y la competitividad de Europa, en consonancia con los objetivos de la Ley de Industria Cero Emisiones Netas (NZIA)[1] para la capacidad de fabricación de la UE de tecnologías cero emisiones netas[2],[3].
• Llevar esta innovadora solución de tecnología limpia a su plena madurez tecnológica y acercarla a su comercialización, con vistas a acelerar su despliegue en el mercado y/o su integración en sectores industriales clave en Europa (por ejemplo, la fabricación, la energía y el transporte).
